domingo, 1 de febrero de 2015

Lagos, volcanes, araucarias... y ratones

Pequeña galería de fotos de una travesía que comenzó en el lago Lolog y culminó a los pies del volcán Lanín, en el parque nacional del mismo nombre. En el trayecto debimos atravesar el Portezuelo Auquinco, un inmenso paisaje de cenizas volcánicas que podría ser catalogado como de otro planeta. Sobre el final, también tuvimos el honor de conocer a Don Domingo Aila, legendario poblador de la margen sur del lago Paimún, hoy ya fallecido.
 
 
Vista del lago Lolog desde uno de los puntos más altos del sendero que lo bordea. La travesía comenzó a la vera de la ruta provincial 62, que sale de San Martín de los Andes y se dirige hacia el paso internacional Carirriñe (ver mapita abajo). Luego de caminar 4 kilómetros llegamos al destacamento de Guardaparques de Puerto Arturo y establecimos campamento. Durante esta travesía, además, íbamos a convivir con la amenaza del hantavirus: ese verano había florecido la caña colihue y su fruto atrajo a miles de ratones. Nos recomendaron no ingresar a lugares cerrados y regar el perímetro de la carpa con lavandina. Por las noches, era inquietante dirigir el haz de luz de las linternas hacia el bosque y ver brillar los ojitos de los roedores, que, agazapados, esperaban algún descuido nuestro para avanzar sobre los alimentos.
 
 
Playa Bonita, a mitad de camino entre Puerto Arturo y Puerto Auquinco. Es un buen sitio para almorzar, refrescarse y para acampar también, si uno viene apremiado con el tiempo. Nosotros seguimos viaje con la idea de dormir en Puerto Auquinco.
 
 
Ancho valle del río Auquinco, que nace en el portezuelo del mismo nombre y desagua en el Lolog. Durante toda esa jornada tendríamos que remontarlo hasta alcanzar un paraje llamado Rincón de los Pinos.
 
 
Río Auquinco en Rincón de los Pinos. En este sitio había un refugio para cazadores pero, a causa del hantavirus, los guardaparques nos prohibieron usarlo. Este virus se transmite a través de las heces del ratón colilargo y los lugares húmedos y cerrados favorecen su sobrevida. Al aire libre y expuesto al sol, en cambio, el virus se muere en pocos segundos. Armamos carpa cerca del río.
 
 
Bosque de araucarias a poco de salir de Rincón de los Pinos. Acá ya estábamos ganando altura para treparnos al portezuelo Auquinco.
 
 
Cruzando el portezuelo. Al dejar atrás las nacientes del Auquinco, la vegetación desapareció por completo y nos montamos sobre una meseta formada por escoria volcánica. Todo ese material fue producto de la erupción del volcán Achén Ñiyeu.
 
 
Llegada a la cabecera oeste del lago Curruhué Grande, nuevamente sobre la ruta 62. Cuarto campamento, esta vez en un predio organizado.
 
 
Vista del volcán Lanín desde la margen sur del lago Paimún. Esta segunda etapa de la travesía arrancó también sobre la ruta 62, pero casi en el límite con Chile. Desde el Curruhué llegamos hasta el desvío mitad en auto y mitad caminando.
 
 
Don Domingo Aila, antiguo propietario de las tierras ubicadas al sur del Paimún. Al momento de nuestra visita vivía con su hermana, hoy también fallecida. Don Aila nos regaló una entretenida y emotiva charla durante la cual nos habló de su esfuerzo y patriotismo. Tampoco faltaron historias de aparecidos. Aquí establecimos nuestro quinto campamento.
 
 
Lago Paimún y cerro Los Angeles. Nuestro sendero culminaba frente a Puerto Canoa y el cruce del lago (en ese lugar es muy estrecho) se efectuaba en bote o en balsa.
 
 
Puerto Canoa y detrás la cara sur del Lanín. La idea inicial era bordear al volcán por el este y salir a paso Tromen, pero el intenso calor y las ampollas nos obligaron a desistir. Quedó como gran deuda pendiente para un futuro. Aquí decidimos finalizar la travesía y minutos más tarde abordamos el colectivo que nos llevaría a nuestro punto de partida: San Martín de los Andes.
 
Mapa de la travesía (AD©).
 

4 comentarios:

Christopher Cheung dijo...

Recuerdo que vi uno o dos ratones cuando hice trekking en el Parque Nacional Queuelat en Chile. Pero qué miedo verlos rondando fuera de la carpa por la noche. ¡Atroz!

Armando De Giácomo dijo...

Los ratoncitos están por todos lados. El problema es cuando sabés que pueden ser letales.
Saludos!

Anónimo dijo...

Muy buen recorrido, gracias por compartirlo, te hago una pregunta, como resolvieron el tema transporte para llegar a Puerto Arturo? Y desde el Camping Laguna verde y alrededores como se puede volver?

Estoy planeando este viaje con mis amigos y estamos en la duda de ir en bus hasta san martin de los andes y manejarnos en remis o lo que sea, o directamente ir en auto y dejarlo en el camping de puerto arturo estacionado. Gracias por adelantado.

Armando De Giácomo dijo...

Hola estimado, para llegar a Puerto Arturo primero tomamos un colectivo de línea desde SM de los Andes que nos dejó cerca del Lolog y luego caminamos unos 4 kilómetros. Recuerdo que fue el mismo colectivero el que nos recomendó llevar lavandina porque los ratoncitos estaban intratables. Es más, el tipo se desvió de su recorrido para llevarnos al súper a comprar un bidoncito, jaja.
Al terminar la travesía en Puerto Canoa nos tomamos otro colectivo hacia SM. Lo que desconozco es la existencia de transporte público desde Laguna Verde, en caso de que quieran cortar la travesía allí. Igualmente esa ruta tiene bastante movimiento porque hay excursiones, hay campings, están las aguas termales, y además es paso internacional. En el caso nuestro, para ir desde el Curruhué hasta el comienzo de la segunda etapa (que era una bocha) enganchamos a una camioneta que iba hacia las termas.
No me quiero meter en la decisión de llevar el auto o no a SM, lo que sí creo es que no tiene sentido llevarlo hasta Puerto Arturo. ¡Después tienen que ir a buscarlo!
Saludos y aquí estoy para cualquier otra consulta.